Descripción
Ya en sus fases finales el parásito entra en un estado de hibernación y descomposición tornandose en un ser deforme lleno de cicatrices y homúnculos de cabezas, su rostro que antes era perfecto ahora aparece desgastado con los ojos cerrados y lagrimas corriendo por el, sus dedos que antes simbolizaban el control ahora apuntan hacia si mismo como si intentaran ahorcarlo, mientras que sus ojos resagos de su fase parasitaria primaria miran alertas y espectantes su último proceso de transformación.








